extracto de: acuarelas, jirafas y algunos cocodrilos
[E]TRIANNA
tuvieron que haberla hecho
con mocos, saliva, lagañas, uñas y la grasa de un cuate llamado Adán.
Solo que a nosotros los mortales
nos contaron otra historia
para podérnoslo creer.
Era una Eva un tanto erótica,
que gustaba de pecar
con decencia y permiso
y de tantos y, como pudo
le dio la vuelta al paraíso.
Hasta que un día;
se encontró con una serpiente
de un tamaño considerable
como para poderse negar
al ofrecimiento de una manzana
que, años después
Blanca Nieves, sí, la de los siete enanos (curiosamente) mostraría el mismo
cuento de la apetitosa manzana pecadora.
Total que Adán, le lloraba cada que
Eva pecaba y, como Adán era buenísima
onda no hablaba mal de ella,
callaba y perdonaba.
A lo que, en la historia se encuentra un libro de autoayuda donde venían las reglas de oro llamadas Mandamientos. Éste cuate solo se aprendió diez y esos pusieron en la editorial.
Pero Adán y Eva no se culpaban,
de todos modos si la acusaba de pecadora,
de mala mujer o de engañadora ... le encontrarían sus propias huellas dáctilares, la misma grasa, los mocos, las lagañas y las uñas de Adán, las mismas partículas de piel y sus infieles fluídos.
El "wey" le llora a imagen y semejanza de sus lágrimas ...después de ahí... sobre la historia; se inventó el drama, la criminología y la psicología y... quizá también vino la religión. Por aquello de la desobediencia y la insatisfacción en el paraíso terrenal.
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