sola

Los callos de mis ojos se han estancado, en revés de una piel desnuda, como inquietas las penumbras de membranas sigilosas, aguardando las comas, resbalando en notas.

Está empezando a calar el frío, medio turbio, medio invierno, medio cínico.
Yo te invento entre mis manos colmando ansías, donde me dibuja una perversa soledad.

No quiero verte, sin antes tocar la proximidad de las palabras.
Insisto, el invierno me apresura, no claves el hastío sobre las hojas que se orillan en el bulevar.
Voy a tratar de no pensar en las palabras, con exactitud.
Estoy abatido en el instante en el que me hable la realidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario