Tengo sueño
pero mis alocadas libélulas tejen
razones para no soñar.
Se comportan como arañas
que resguardan a mis ojos para no cerrarse nunca más.
Aunque... ya he perdido un ojo; donde se perpetra mi impaciencia con montañas que acumulan ojeras despiertas.
. . .
ya no siento mis ojos, se han mutilado; tras noche a noche despertar

No hay comentarios:
Publicar un comentario