La rifa, no sólo se usó como un distractor, ante el desvío de recursos, un mal manejo en el tema sanitario y temas irrelevantes que destacó dejando a un lado la situación económica y sanitaria del país.
No obstante, Andrés Manuel López Obrador, asegura que la rifa fue un éxito y lo celebra anunciando que ya tiene una oferta de compra. Dicho anuncio, se ha ido repitiendo a lo largo del año sin concluir en nada sustancial.
El presidente se queja del sexenio que hizo la compra de la nave tipo TP-01, pues señala que con los 400 mil pesos que se gastan sólo por sacarlo por mantenimiento, podrían dice; “financiarse al menos un año de boletos de avión en vuelos comerciales para giras por el interior del país”.
Sin embargo; antes de que terminara la rifa, López Obrador ya tenía una nuevo “as bajo la manga”; se hizo una pregunta y se le ocurrió sacarla como una nueva campaña para saciar “la voz del pueblo” que, según él, escucha.
Ahora se trata de una consulta popular para enjuiciar a los expresidentes, sin rendir veredictos, sin autoridad ni investigación. Además del enorme desperdicio de tiempo y recursos para comenzar dicha campaña.
“¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, de acuerdo a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen y en su caso sancionen la presunta comisión de delitos por parte de los ex presidentes, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto; antes, durante y después de sus respectivas gestiones?”.
López Obrador, redactó personalmente la propuesta donde solicita la consulta popular para poder enjuiciar a los expresidentes, esto; si la ciudadanía lograba recolectar 1.6 millones de firmas requeridas para presentarlas frente a la Cámara de Senadores.
Andrés Manuel, ya tenía listo el argumento y las acciones pensadas para comenzar con esta nueva propaganda aunque, carente de fundamento legal; precisaba ‘un respiro’ entre los asuntos en que se estancó su nombre durante la pandemia, la corrupción y las anomalías que encharcaron a Morena.
Para entonces; tras el anuncio, ya llevaba 800 mil firmas de las 1.6 millones solicitadas, afirmando que su partido había juntado dichas firmas, únicamente para ese propósito.
Según las razones de López Obrador, los expresidentes resumieron los sexenios en miles de muertes, desapariciones e incontables sucesos de corrupción.
Innumerables ocasiones, frente a su ‘conferencia mañanera’, Andŕes Manuel López Obrador, ha hablado de los defectos o deficiencias que han tenido los expresidentes, acusándolos por su mera opinión, como a Carlos Salinas de Gortari, lo acusa de hacer crecer la diferencia económica entre los ricos y los pobres; a Ernesto Zedillo de continuar con políticas de privatización; a Vicente Fox Quesada de intervenir en asuntos electorales; a Felipe Calderón Hinojosa, de militarizar estrategias para hacerle la guerra al narcotráfico; a Enrique Peña Nieto, de ser cómplice de sobornos por el caso Odebrecht.
¿De dónde salieron esas firmas, quiénes firmaron el documento?
Además de hacer propaganda e instalar mesas para recabar las firmas en distintos puntos del país, la inviable consulta de llevar a juicio a expresidentes mexicanos, es un movimiento del cual anuncia ser el nuevo tema oficial de las “mañaneras” por un largo tiempo.
Si bien el presidente ha estrechado la mano con los medios y celebra tener un 70% de popularidad, esto concuerda con la estrategia de López Obrador, pues el enojo social es la bandera que ha usado desde que existe su nombre en la política, además que esto le hizo ganar la presidencia.

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